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POWER POINT EXPLICATIVO

Hace tiempo que no escribo un post en mi blog. Esta vez, no será la excepción No escribiré. De hecho, les regalo esta presentación power point que hice para la capacitación de un grupo de profesores de un colegio particular subvencionado. Espero les sirva. Lo pueden encontrar en slideshare también.

MATERIAL – TERCERA ENTREGA

Estimados y Estimadas:

Aquí les dejo un tercer módulo pensado para 5º de enseñanza básica. Como dije anteriormente, se puede adaptar para niños menores. Las estrategias son las mismas. Como verán, también se ha variado el tipo de texto. Según la nomenclatura de PISA, la infografía es un texto discontinuo, no literario.

Espero les vaya bien con este material. Espero sus comentarios también. Aquí está el material ==> 5º básico módulo 3.

Prof.: Orlando Nieto B.

¿QUÉ SON LAS PROPOSICIONES?

Uno de los conceptos primordiales utilizados en el modelo de comprensión postulado en este blog es el de ‘proposición’. De él se desprenden otros dos conceptos: las ‘microproposiciones‘ y las ‘macroproposiciones‘, los cuales son los componentes clave del segundo nivel de representación mental en el proceso de comprensión de textos escritos – el texto base. En este blog intentaré, de manera sucinta, de explicar – lo más simplemente posible – qué son las proposiciones de las que se habla.

En primer lugar, el texto base es un nivel de representación de carácter semántico; es decir, del significado del texto. Es una lista de proposiciones conectadas entre sí en un todo cohesivo y conectado, el cual está ordenado por las relaciones entre esas proposiciones. Las relaciones entre las proposiciones pueden ser explícitas o deben ser inferidas por el lector con ayuda de su conocimiento previo.  Las proposiciones, por tanto, son las unidades fundamentales de procesamiento textual; son las ideas-unidad que están presentes en cualquier texto escrito. Esta lista presente en el texto base, sin embargo, y como ya se dijo, es construida por el lector.

Un texto base cualquiera se compone de dos tipos de proposiciones: las proposiciones de la microestructura (las proposiciones detalladas de un texto), y aquellas de un aspecto más global del texto llamado ‘macroestructura’ (compuesta por una secuencia de macroproposiciones). El trabajo de Turner y Greene detalla en extenso los tipos de proposiciones y cómo se procesan cognitivamente.

Antes de proseguir con la explicación de cómo funcionan las proposiciones, es necesario explicitar que las proposiciones no tienen el propósito de representar el significado del texto en toda su complejidad, sino el de hacer posible contar las unidades-idea de un texto de una manera que siga principios razonables. Tampoco son una representación de la gramática de un texto.

Partes de una proposición

Una proposición está formada de un ‘predicado’ (un verbo) y uno o varios ‘argumentos’ (que pueden ser conceptos u otras proposiciones). Ellas tienen una notación especial (para ver cómo se realiza en detalle, ver Turner y Greene). La proposición se escribirá dentro de paréntesis con un orden específico. A modo de ejemplo:

1)      Niño pequeño o El pequeño niño, se representa así = (pequeño, niño)

2)      El niño cortó la leña, se representa así =  (cortar, niño, leña), donde ‘cortar’ es el predicado y ‘niño’ y ‘leña’, los argumentos.

Las proposiciones anteriores son ‘atómicas’, pero también existen proposiciones ‘complejas’ como la siguiente:

1)      El niño pequeño cortó la leña, en donde se tienen las siguientes proposiciones atómicas = (cortar, niño, leña) (pequeño, niño)

En el caso de esta última oración, podemos descubrir que la primera proposición implica que ‘un niño cortó leña’, y la segunda proposición implica que ‘el niño era pequeño’. Aquí se puede observar cómo funciona el concepto de ‘solapamiento o repetición de argumentos’ mencionado en algunos otros posts.  Este solapamiento es el que permite la conexión entre proposiciones y el avance de los temas en el texto (llamado ‘progresión temática’). En este ejemplo, el argumento (niño) se repite en ambas proposiciones, haciendo posible comprender que ‘el niño pequeño’ es el mismo ‘niño que cortó la leña’.

Uso de conocimiento previo e inferencias

A veces, existen vacíos entre proposiciones, lo que implica que el lector debe ‘inferir’ o ‘construir’ una nueva proposición que le permita comprender. Por ejemplo:

1)      Matías quería una guitarra nueva. Se puso a trabajar en un restaurant.

Esto implica las siguientes proposiciones: (querer, matías, guitarra) (nueva, guitarra) y (trabajar [matías], restaurant). Sin embargo, si analizamos las oraciones (y sus respectivas proposiciones), no hay ningún indicio textual que nos diga cuál es la relación causal entre la primera y la segunda oración. Lo que un buen lector debe hacer es ‘inferir’ o ‘construir’ una o más proposiciones puente entre estas dos oraciones para completar la idea. Proposiciones puente posibles para este ejemplo podrían ser:

1)      Matías necesitaba dinero para comprar la guitarra.

2)     Trabajando se gana dinero.

En este caso, se ha utilizado la macroestrategia de ‘construcción’ para completar la idea expresada en el texto, con lo que el lector puede dar coherencia a lo que está leyendo.

Una vez analizadas todas las (micro)proposiciones de un texto a nivel ‘local‘, se emplean las macroestrategias (de supresión, generalización y construcción), las que hacen posible realizar ‘macropropocisiones‘. Cuando uno lee, a veces existe información que no es relevante para el tema (por lo que se suprimen o eliminan aquellas microproposiciones); otras veces hay proposiciones que podemos generalizar y convertir en una sola idea mayor pero que engloba a las otras ideas menores (como cuando tenemos una lista de cosas de la misma categoría semántica, por ejemplo: ‘compré manzanas, peras y uvas = ‘compré frutas’); y a veces tenemos que ‘construir’ proposiciones para dar coherencia a los que se lee (como el ejemplo de Matías y su guitarra). El resultado de la utilización de estrategias es la ‘macroestructura del texto’, es decir, las ideas mayores o más importantes – o dicho de otra forma, el significado ‘global‘ del texto.

En el próximo post daré un ejemplo más concreto para que se entiendan todas estas ideas que al parecer son complejas. No obstante, no se debe olvidar que al leer, un lector competente está realizando el análisis descrito arriba de manera automática y on-line, es decir, todo al mismo tiempo.

Espero que les haya quedado claro el concepto de proposición. Es importante comprender esto ya que hoy en día los programas del Ministerio de Educación, tanto como las pruebas internacionales, se basan en estos conceptos para construir sus pruebas. Revisen los planes y programas, los mapas de progreso y las páginas de PISA y TIMMS por ejemplo, y verán que los conceptos ‘comprender’, ‘nivel local’, ‘nivel global’, ‘macroestructura’, y ‘superestructura’ están presentes en todos ellos.

Orlando Nieto Burgos

Magíster en Lingüística Aplicada

BIBLIOGRAFÍA:

Cuetos, F. (2008). Psicología de la Lectura. España: Wolters Kluwer.

Kintsch, W., Kozminsky, E, Streby, W., McKoon , G, y Keenan, J. (1975). Comprehension and Recall of Text as a Function of Content Variables. Journal of Verbal Learning and Verbal Behavior, 14: 2, pp. 196 – 214.

Kintsch, W. y Van Dijk, T. (1978). Toward a Model of Text Comprehension and Production. En Psichological Review. Volume 85, Nº 5, pp. 363 – 394.

Kintsch, W. (2002). On the Notions of Theme and Topic in Psychological Process Models of Text Comprehension. En M. Louwerse y W. van Peer (Eds.) Thematics: Interdisciplinary Studies.Amsterdam: Benjamins, pp. 157 – 170.

Kintsch, W. (2004). The Construction-Integration Model of Text Comprehension and its Implications for Instruction. En R. B. Rudell y N. Unrau (eds.) Theoretical Models and Processes of Reading. Newark: International Reading Association, pp. 1270 – 1328.

McNamara, D. y Magliano, J. (2009). Toward a Comprehensive model of comprehension. In B. Ross (ed.). The Psychology of Learning and Motivation, vol. 51. Burlington: Academic press, pp. 297 – 384.

Schmalhofer, F. (1995). The acquisition of knowledge from text and example situations: an extension to the construction-integration model. En Ch. Weaver, S. Mannes y Ch. Fletcher (eds.). Discourse Comprehension. New Jersey: LEA.

Tijero, T. (2009). Representaciones Mentales: Discusión crítica del Modelo de Situación de Kintsch. En Onomázein, 19: 1, pp. 111 – 138.

Turner, A. y Greene, E. (1977). The construction and use of a propositional text base. Boulder, Colorado: Institute For the study of Intellectual Behaviour.

Van Dijk, T., y Kintsch, W. (1983). Strategies of Discourse Comprehension. New York: Academic Press.

EN PALABRAS MÁS SIMPLES: ¿CÓMO SE COMPRENDE?

En palabras simples, toda la información técnica del post anterior implica los siguientes puntos:

Al leer, se trabaja con 3 niveles de representación mental: a) el código de superficie, b) el texto base, y c) el modelo de situación.

1.- El código de superficie es el texto mismo. El lector analiza sintácticamente la estructura de las oraciones y el vocabulario. Este nivel según Parodi (2005: 22), “mantiene los términos y la sintaxis de la cláusula en forma exacta. Es el nivel más lingüístico”. Es en este nivel donde muchos profesores se quedan cuando dicen estar realizando comprensión lectora. Si las preguntas son de carácter textual, entonces no se está comprendiendo el texto ni a nivel local, ni a nivel global. ¿Para qué realizar preguntas sobre el código de superficie, entonces? Esto se hace irrelevante. Si se requiere información textual en el futuro, solo hay que volver al texto y ahí estará.

Una característica del código de superficie es que una vez formada la estructura semántica (el texto base, por ejemplo), la estructura sintáctica deja de ser relevante y, por ende, puede olvidarse.

2.- El texto base es el segundo nivel de representación mental de un texto. Es un grupo ordenado de ‘proposiciones’ que representan el significado que subyace al texto (estructura semántica). Se podría decir que es como el resumen que una persona hace del texto.

Esta estructura semántica se encuentra en dos niveles: la ‘microestructura’ (de las proposiciones individuales y sus relaciones; a nivel local), y la ‘macroestructura’ (caracteriza al discurso como un todo, a nivel global).

La macroestructura se realiza usando macro-estrategias (que reducen y organizan la información detallada), para llegar a un punto más global que describe los mismo hechos.

Se utilizan las macroestrategias de: a) supresión, b) generalización y c) construcción.

Para realizar este procesamiento, el lector debe encontrar ‘solapamiento o repetición de argumentos’ (para conectar proposiciones). Si hay repetición, se resume la información.  Sin embargo, si hay vacíos, se inician procesos de inferencias.

Además de los anterior, el texto base es frecuentemente esquemático, o sea, basado en formas retóricas. Esto quiere decir que el texto tiene una tipología, a la cual llamamos ‘superestructura’ (un texto narrativo, por ejemplo, siempre tiene una introducción, un cuerpo y un desenlace).

3.- El tercer nivel de representación es el Modelo de situación, que es una representación de conocimiento separada del texto base. Podríamos asemejarlo con la ‘foto’ o imagen que el lector se forma del texto que está leyendo; aunque no siempre un modelo de situación tiene esta característica visual. Hay textos más complejos en los que no se puede realizar una imagen de él.

El Modelo de situación se realiza, además, integrando información textual con conocimiento previo del lector. Por esto es que es necesario como profesores proveer esta base ‘cultural’ a los estudiantes sobre el texto que leerán, de manera que puedan acceder a este modelo de situación. Por esta misma razón es que la lectura de un texto es distinta  y personal para cada individuo. Las experiencias o conocimiento previo sobre los conceptos o situaciones en la lectura son distintas en cada uno de nosotros. No es lo mismo leer un texto expositivo sobre las ballenas si uno nunca ha visto una en vivo y en directo a que si ha tenido el privilegio de ver una de cerca.

Si este modelo de situación no se integra con conocimiento previo, se obtiene lo que Kintsch (2004) llama ‘conocimiento encapsulado’; es decir, “es bastante posible que los lectores puedan construir textos base adecuados pero fallen en ligarlos a otras porciones relevantes de su conocimiento previo” (2004: 1275). Si esto es así, no se puede ‘aprender de los textos’ (un punto muy importante que trataré y discutiré en uno o más posts en el futuro). Lo anterior implica que “un lector cuyos procesos de comprensión resulten en un mero texto base serán capaces de recordar y reconocer este texto base por un tiempo, pero su pensamiento, su resolución de problemas y su comprensión futuros no se verán afectados en lo absoluto” (Kintsch, 2002: 3).

El modelo de situación, además, puede ser completado por procesos inferenciales gracias al conocimiento previo. A mayor conocimiento previo, mejor será la ‘imagen’ que el lector se hará sobre lo que está leyendo.

El modelo de situación, sin embargo, podría quedar incompleto, o estar errado, y se crea de diferentes maneras. Incluso, puede incluir ‘textos base’ anteriores. Esto es lo que ocurre cuando leemos algo de lo cual ya hemos leído anteriormente y/o que conocemos muy bien. Solo traemos a nuestra mente el ‘texto base’ del otro texto, y esto hace que nuestra lectura sea más fácil y más rápida. ¿No les ha pasado esto?

4.- Es importante destacar en este punto que el texto base y el modelo de situación NO DEBEN ENTENDERSE COMO ENTIDADES SEPARADAS, sino que partes de la misma representación; suceden AL MISMO TIEMPO. La figura siguiente clarifica este punto:

Como se aprecia en el esquema, no es que el modelo de situación sea otro paso adelante y separado del texto base, sino que son parte del mismo fenómeno de comprensión, el cual se hace de manera automática. No obstante lo anterior, muchos de nuestros estudiantes no pueden representarse un modelo en la mente y solo se quedan con el texto base, y en el peor de los casos, solo con el código de superficie. ¿No les ha pasado que cuando han hecho una pregunta sobre un texto les responden con el texto literal?

En resumen, cuando alguien lee un texto, primero procesa las palabras y oraciones (el texto mismo = código de superficie), de las cuales extrae ideas más resumidas o más grandes (a nivel local = microestructura; y luego a nivel global = macroestructura) que le dan una especie de resumen del mismo. A la vez, y al mismo tiempo que estos procesos, el lector se va formando un modelo de situación; se crea una imagen mental de lo que lee.  Como este proceso es complejo, es instantáneo y es personal, se necesitan ‘estrategias‘ para que ocurra. Pero a la vez, para complementar la información que pueda faltar, se necesita que el lector aporte a la lectura con su conocimiento previo sobre el tema que se está leyendo, y que rellene los vacíos que el autor ha dejado, a través de procesos inferenciales. Por último, este texto es un representante de alguna tipología textual o esquema retórico dado (0 superestructura), que también ayuda al procesamiento comprensivo.

Si el lector no puede representarse el texto en alguno de estos tres niveles, entonces su lectura no lo llevará a comprender. Quizá podrá reconocer literalmente la información, o tal vez pueda reconocer algunas ideas de él, pero no será capaz de ‘aprender de ese texto’, o no será capaz de llevar a cabo tareas más complejas de comprensión.

La idea, entonces – y ahora que sabemos cómo ocurre el proceso de comprensión – es trabajar la comprensión de los tres niveles representacionales, de manera estratégica y aprendiendo de los textos.

De ahora en adelante, revisaremos más detalles de esta teoría o modelo, y les entregaré ayudas más concretas en cuanto a estrategias de lectura, actividades, ejemplos, etc. Espero que esta ayuda sirva.

Orlando Nieto B.

Magíster en Lingüística Aplicada

BIBLIOGRAFÍA:

Kintsch, W. (2002). On the Notions of Theme and Topic in Psychological Process Models of Text Comprehension. En M. Louwerse y W. van Peer (Eds.) Thematics: Interdisciplinary Studies.Amsterdam: Benjamins, pp. 157 – 170.

Kintsch, W. (2004). The Construction-Integration Model of Text Comprehension and its Implications for Instruction. En R. B. Rudell y N. Unrau (eds.) Theoretical Models and Processes of Reading. Newark: International Reading Association, pp. 1270 – 1328.

Parodi, G. (2005). Comprensión de Textos Escritos. Argentina: Eudeba.

Van Dijk, T., y Kintsch, W. (1983). Strategies of Discourse Comprehension. New York: Academic Press.

CÓMO SE COMPRENDE – PARTE II

Los siguientes dos posts tratarán directamente con el proceso de comprensión como se entiende en este blog. El primer post revisará el modelo de los autores de forma histórica y más técnicamente. El segundo, tratará los mismos temas de manera más didáctica y fácil para su comprensión por parte de aquellas personas neófitas o que requieren un ‘andamiaje’ para entender el modelo.

El modelo que se presentará es la base de todo lo que se trate en este blog. Ha sido la base para las críticas a los programas o estrategias tomadas hasta ahora por nuestro gobierno y por los docentes y ‘expertos’ en lectura.

Cabe señalar que este modelo comienza a gestarse en 1978, y se convierte en lo que es en 1983. Y aunque ya tiene más de 30 años, es un modelo relativamente nuevo. De hecho, si se revisa la bibliografía de los libros de los grandes Alliende y Condemarín, nos encontramos con la sorpresa de que la bibliografía en la que se basan es de años anteriores a los 80s, y por su puesto, anteriores a 1983. Además, la única bibliografía que se cita de uno de los autores de este modelo es Van Dijk, pero con un trabajo mucho anterior al modelo de 1983: ‘la gramática de textos’. Dicho esto, aquí vamos:

EL MODELO 

Teun van Dijk (lingüista) y Walter Kintsch (psicólogo) colaboraron por diez años para llegar a postular su modelo final en 1983 – un modelo estratégico-cognitivo de comprensión de textos escritos.

Antes de ello, Van Dijk y Kintsch cooperaron para dar nacimiento (en 1978) a un artículo en la revista Psychological Review que explicaba en detalle el procesamiento cognitivo de un texto universitario de la psicología social. En este trabajo se buscaba comprender cómo se recuerdan los textos que se leen. Dos conceptos clave en esta recordación eran la ‘macroestructura’ y la ‘superestructura’, las cuales fueron confirmadas en esta investigación. Es decir, la macroestructura (y por ende la microestructura) y la superestructura sí tienen realidad psicológica – sí existen.

Esta teoría suponía que el procesamiento textual se hace por ciclos, debido a la limitada capacidad de la memoria de corto plazo, y que de esta manera se construía gradualmente una representación del texto (un ‘texto base’) en la memoria episódica. Este texto base no solo consiste de una secuencia conectada de ‘proposiciones’, sino que también establece una estructura jerárquica de ‘macroproposiciones’, que corresponden a los temas más importantes y menos importantes del texto a medida que son asignados al textos (inferidos desde él) por el lector.

El texto base, entonces, resulta de secuencias de proposiciones que se hacen coherentes por la ‘repetición de argumentos’. Las macroestructuras, por otro lado, se pueden definir como proposiciones de orden superior que incluyen proposiciones subyacentes. En otras palabras, las macroproposiciones están construidas con las microproposiciones de un texto, y son un resumen o alguna otra estructura abstracta subyacente a un texto. Ellas deben inferirse desde el texto.

La siguiente figura muestra este fenómeno:

La microestructura está dada por todas las [micro]proposiciones (en este caso, oraciones) de un texto, mientras que las macroproposiciones se infieren, son un resumen con ideas de orden jerárquicamente superior y que incluyen a las microproposiciones. Son lo que llamaríamos las ‘ideas importantes’ de un texto.

Las micro- y las macroproposiciones forman una ‘macroestructura’ del texto, una estructura semántica que define el significado global de un texto. Esta macroestructura se relaciona con su microesctructura (local) gracias a 3 reglas que teoréticamente  simulan los tipos de reducción de información que caracteriza al proceso de abstracción o resumen de un texto. Estas reglas son: a) supresión, b) generalización y c) construcción.

Además de todo lo anterior, con motivo de establecer links entre las proposiciones en el texto base episódico, y para derivar macroestructuras semánticas, hay grandes cantidades de conocimiento involucrado y aplicado por el lector.

Este trabajo de 1978, fue considerado inconcluso por los autores y fue así que escribieron un libro con su teoría de procesamiento textual en 1983. Este modelo introdujo varios cambios al trabajo del paper de 1978 debido a que los autores lo consideraron como muy estructurado y poco cercano al constante procesamiento mental que en realidad acontece al leer. Según ellos, una teoría apropiada de comprensión lectora debía encarnar la naturaleza más dinámica, en línea, y tentativa de la comprensión.

Así, en vez de reglas (como las de la derivación de la macroestructura textual) se necesitaban maneras más flexibles de representar el proceso. Se introdujo entonces la noción crucial de procesamiento estratégico. Las reglas, por ende, pasaron a llamarse macroestrategias, las cuales tienen los mismos nombres anteriores:

La macroestrategia de supresión implica que se puede borrar una proposición que no sea una condición para la interpretación directa ni indirecta de una proposición subsecuente. La macroestrategia de generalización indica que “cada secuencia de proposiciones puede ser sustituida por la proposición general que denote un subgrupo inmediato” (Kintsch y Van Dijk, 1978: 366). Por último, la de construcción en que se puede sustituir una secuencia de proposiciones por una proposición “que denote un hecho global del cual los hechos denotados por las proposiciones de la microestructura sean condiciones normales, componentes o consecuencias” (Kintsch y Van Dijk, 1978: 366).

Lo anterior implica que para leer un texto y llevar a cabo cada proceso parcial de lectura se necesitarían varias estrategias para realizar este trabajo tan especializado. Lo mismo ocurriría en el caso de la activación y uso de conocimiento en la construcción del significado del texto.

La teoría vislumbra la lectura como un proceso vastamente complejo que, en vez de reglas, necesita operaciones complejas o más o menos estratégicas que son alimentadas por información desde el conocimiento.

Finalmente, a la nueva teoría se le agregó un concepto clave: el modelo de situación, que es un constructo en la memoria episódica que representa el evento o situación sobre la que habla el texto. Esto implica que el texto base solo representaría aquellos significados expresados por el texto, pero la comprensión real involucraría la construcción de un nuevo modelo, o actualización de un modelo antiguo. Estos modelos serían subjetivos, por lo que implicaría que la comprensión es personal, ad hoc y única, y definiría una interpretación específica de un texto específico en un momento específico.

Lo más importante sobre los modelos de situación es que son resultado de la información que se deriva del conocimiento previo del lector. En otras palabras, el lector genera proposiciones puente, inferencias, fragmentos de su propio conocimiento previo, fragmentos del conocimiento previo social, etc.

En suma, el lector construye el significado del texto utilizando la información contenida en el propio texto, pero además se representa el modelo de la situación de la que habla el texto con su conocimiento previo, construyendo un significado a nivel local y global, realizando inferencias o construyendo proposiciones puente cuando se necesita.

Orlando Nieto B.

Magíster en Lingüística Aplicada

Licenciado en Inglés

BIBLIOGRAFÍA:

Kintsch, W. y Van Dijk, T. (1978). Toward a Model of Text Comprehension and Production. En Psichological Review. Volume 85, Nº 5, pp. 363 – 394.

Van Dijk, T., y Kintsch, W. (1983). Strategies of Discourse Comprehension. New York: Academic Press.