ESTABLECIMIENTO DE BASES – LA TEORIA DE VYGOTSKY

Todo conocimiento es socialmente mediado. Todo. Por ende, todo aprendizaje es también socialmente mediado. Y el tipo de mediación que recibimos, o damos, afecta nuestros constructos de la realidad, como también la manera en que pensamos, actuamos y procesamos cognitivamente la realidad que nos rodea.

La explicación de este proceso está en la teoría socio-cultural de Vygotsky. Esta teoría explica la adquisición de las funciones mentales de orden superior de un ser humano.

Según el autor, estas funciones mentales (al contrario de las funciones mentales de orden inferior que son reguladas por el ambiente) se originan en la actividad social, es decir, son culturales, y, finalmente, auto-reguladas.

Cualquier función en el desarrollo cultural de un niño aparece en dos planos: el social, por una parte, y el psicológico, por otra. Las funciones se originan en el plano interpersonal (entre sujetos) y luego en el plano intrapersonal (el individuo) a través de la función mediada de un sistema de signos (principalmente el lenguaje).

La relación entre estos dos planos se explica a través de la Zona de Desarrollo Próximo, o sea el espacio o diferencia entre lo que un niño puede hacer solo, sin ayuda y lo que él puede aprender con la ayuda de un adulto o un par más competente.

Un ejemplo para clarificar.

Supongamos que tenemos un bebé de casi un año de edad. El bebé está en brazos de mamá o papá sentado a la mesa. De pronto, el niño quiere tomar, o quiere que se le pase, un vaso de plástico vacío que hay en la mesa pero que no está a su alcance inmediato. Los padres tomarán una decisión de qué hacer en este contexto o situación.

Los padres tienen, como mínimo, dos opciones de actuación:

a.- La mayoría de los padres que aman a sus hijos creen que estamos aquí para facilitar la vida de nuestros retoños. Por ello, es probable que el padre o la madre le ‘faciliten’ el vaso al niño, acercándoselo para que el bebé pueda tomarlo y jugar con él.

b.- Otro tipo de padres no desean facilitarle la vida a su hijo, sino que quieren prepararlo para la vida en el futuro. Estos padres (los menos) harán que el niño desde temprana edad pueda tomar decisiones y se esfuerce por obtener lo que quiere. En el caso de nuestra situación, estos padres le preguntarán al niño qué quiere, hasta que el bebé pueda indicarles de alguna manera que es el vaso. Una vez hecho esto, estos padres pondrán al niño en una situación imaginaria y le pedirán que piense cómo puede hacer para alcanzar el vaso. Quizás el niño querrá salirse de los brazos de papá o mamá para alcanzarlo solo, o quizá indicará a uno de sus padres que quiere que él o ella se lo acerquen. Si los padres son incluso más preocupados, le pedirán al niño que piense si la opción en que él mismo trata de ir a buscar el vaso es la mejor o no; o si la opción es que los padres se lo acerquen, le preguntarán dónde quiere que le pongan el vaso. Finalmente, una vez que el niño ha tomado todas estas decisiones, los padres le acercarán el vaso.

Como se ve en el ejemplo anterior, en las dos situaciones existe una interacción social. El niño no es capaz de tomar el vaso por sí solo desde la posición en la que está, por lo que debe interactuar con sus padres. Ambas interacciones son mediadas por sistemas de signos. Hay un ‘lenguaje’ que se está utilizando, ya sea que el niño sepa hablar o no. El niño, con sus gestos y actitud quiere decir algo, mientras los padres le responden lingüísticamente. La respuesta que se le de, sin embargo, dejará una huella cognitiva en él por un largo tiempo. Esto implica que todo conocimiento es culturalmente mediado.

Como se ve en el ejemplo, además, en las dos situaciones existe una mediación social a través de un ‘andamiaje’ por parte de los padres. En la primera situación, el andamiaje (y por ende la mediación) consiste en ‘facilitar’ el vaso al niño. En el segundo caso, el andamiaje (o mediación) es más complejo.

La diferencia está en el resultado de ambos andamiajes. En el primer caso, el niño ha aprendido (a través de la mediación social) que cuando necesite algo, solo tendrá que indicar hacia el objeto y este será entregado por sus padres. Desde el plano social, los padres le han hecho ver a este individuo que ellos le facilitarán una tarea cuando se requiera y ellos estén presentes. Por consiguiente, el niño ahora tiene en su plano intrapersonal la idea de que es así como se obtiene un objeto si necesita de él.

Si analizamos la segunda instancia, el cuadro cambia completamente. Esta vez el niño ha aprendido que cuando él quiere algo, debe pensar en las opciones que tiene de cómo obtenerlo. Luego debe razonar cuál de las dos es mejor, para por último, decidir y actuar sobre la mejor opción. En esta toma de decisiones, el niño tendrá la ayuda de sus padres, pero solo como orientadores de su actuar, ayudándolo indirectamente, y luego directamente si esa es la mejor opción. Desde el plano social o interpersonal, los padres le han enseñado a este pequeño a pensar antes de actuar, observar las posibilidades que se tienen, y actuar con la mejor opción. En el plano intrapersonal, es posible que este niño tenga la idea de que cada vez que requiere de algo, debe pensar analíticamente y tomar sus propias decisiones. Sabe que sus padres no le harán la tarea.

No importa cuál es el método con el que el niño aprende a actuar en la vida real, este ha sido culturalmente mediado a través del uso de sistemas de signos tanto de parte del niño (a través de su lenguaje corporal, actitud, gestos, etc.) como de parte de los padres (a través del lenguaje). A partir de estas experiencias, el niño irá formando sus propios constructos de la realidad que le toca vivir. En el primer ejemplo, sin embargo, al niño solo se le ha ‘facilitado’ el trabajo, y este no ha sido el que ha decidido por su propia cuenta. En el segundo caso, por otro lado, el niño es quien toma sus propias decisiones, pero gracias a la mediación o andamiaje de un guía más experimentado o con más conocimientos.

En el primer caso, los padres han decidido que el niño no es capaz de tomar el vaso por sí solo y lo han acercado por él. En el segundo caso, los padres han actuado sobre la zona de desarrollo próximo, al problematizar la situación justo sobre el nivel real de ejecución del niño, pero de manera que la decisión que tome pueda acercarle el vaso. Claramente, ambas experiencias se originan en el plano interpersonal y dejan una huella cognitiva en el plano intrapersonal que acompañará al niño por un tiempo bastante largo si no se hace una nueva mediación que cambie el constructo adquirido.

Este mecanismo también se vive en la comprensión de textos escritos. Todo aprendizaje es socialmente mediado a través del lenguaje (entiéndase como sistema de signos y no solo como ‘hablar’), incluso la lectura. Actuar en la zona de desarrollo próximo de nuestros estudiantes es la tarea para que comprendan mejor. No obstante, como profesores debemos encontrar el andamiaje correcto para el nivel en que están nuestros estudiantes, de manera que no sea un proceso ni muy fácil ni muy difícil, sino un proceso que deje una huella cognitiva con la cual pueden comprender otros textos más adelante.

Prof. Orlando Nieto

1 Response to “ESTABLECIMIENTO DE BASES – LA TEORIA DE VYGOTSKY”


  1. 1 nicol 23/07/2015 a las 01:12

    como olvidar a vygotsky y su teoria🙂


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